En el punto de intersección entre las técnicas de motivación y desarrollo personal y la creación de marcas en las organizaciones, nace el Branding Personal. Así por lo menos lo entendieron David McNally y Karl D. Speak cuando decidieron publicar uno de los primeros libros sobre la materia: “Be your own Brand”.
Cuentan los anales, que fue un artículo publicado en Fast Company por Tom Peters, “The Brand called you” el punto de partida de todo un área de desarrollo tremendamente fructífera para el branding, especialmente desde que la web 2.0. te posibilita destacar fácilmente y hace más necesario que nunca ser distintivo, relevante, consistente.
Si ponemos el branding en un contexto personal, nuestra propia marca sería lo que otros perciben de nosotros cuando interactuamos con ellos. Y la buena (o mala) noticia es que todos tenemos una marca que es el reflejo en los demás de lo que eres como individuo y cómo lo muestras al exterior. Hacerte entender y ser reconocido por lo que tú deseas es la esencia de una relación de marca. Y lo que está claro que aunque hay un imaginario colectivo para definir una persona exitosa, lo que cada uno realmente valora para sí mismo varía de persona a persona.
Y casi siempre hay un fuerte componente emocional. En todo lo que de verdad importa, es el corazón y no la cabeza lo que manda. Emociones positivas que indeleblemente has conseguido grabar en otras personas. » Sigue leyendo «
