Por un año magenta.

 

Soy magentaUno de los cuatro colores básicos de la cuatricromía. Se ve como rosa fuerte pero en realidad es rojo puro, sin mezcla alguna de ningún otro color. 

Me gusta que sea el único color con nombre de ciudad. Magenta está ubicada al norte de Italia, cerca de Milán. Es conocida porque en ella se libró  en 1859 una importante batalla de la independencia italiana. En aquella época, químicos franceses descubrieron un colorante cuyo color evocaba la sangre derramada de los soldados en sus uniformes azules.  Y lo llamaron magenta.  Etimológicamente viene de Castra Maxentia, nombre del general romano Majencio que a comienzos del siglo IV  llegó a ser emperador. 

Como Violeta o Rosa, Magenta es también nombre de mujer. Energía femenina, la que algunos dicen que cambiará el mundo.

Todos los que nos dedicamos a la consultoría de branding sabemos que la elección del color de la marca es crucial. Los colores producen efectos, transmiten sensaciones y percepciones, evocan memorias, hacen sentir de una determinada manera, son símbolos ideológicos. Hay partidos políticos, que casi se distinguen sólo por su color. A cada marca roja le corresponde su alter ego azul. También en la banca, en las telecomunicaciones o en los refrescos. Marcas poderosas que ocupan inmensos territorios y a veces se hacen con la categoría entera. 

Hay muy pocas marcazas magenta. Pero las que lo son, pisan muy fuerte y ocupan más espacio del que les correspondería por su sector. El efecto ocupación del color es muy real. Recuerdo como hace muchos años ninguna marca española podía ser verde, por más que su actividad no tuviera que ver lo más mínimo con la marca verde por excelencia. ¿Adivinas cuál era?.

¿Y por qué grasp es magenta? Pues porque de los cuatro colores básicos, dos siempre me han fascinado: el cyan y el magenta. En la primera oportunidad de rediseñar una marca interna, elegí el azul puro y cuando tuve por fin el valor, después de muchos años, de lanzar mi propio blog y empresa, me atreví con el magenta. Sabía que era una elección arriesgada. Que la línea entre el “hartazgo” y un uso adecuado del color es muy delgada. Pero ahí estamos. Habrá cosas que cambiaré pronto: Pero el nombre, el logo, el tagline y el color de mi marca seguro que sobreviven.

Psicológicamente el magenta se asocia con la magia milagrosa, con la liberación de ataduras, con la independencia de criterio, con la inquietud, con el entusiasmo, con la colaboración. Frente a colores muy masculinos o muy “corporate”, el magenta o el fucsia es lo que algunos deslenguados llaman “una mariconada”. Atrevido y rebelde, no es para nada el color que una empresa “seria” debería tener. Quizás por eso me gusta más.

Y siguiendo con los ejercicios proyectivos que nos gustan tanto cuando definimos la personalidad de una marca, ¿cómo sería un año magenta?

¿Cómo sería tu 2016 si fuera magenta?

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Comentarios

1 |

Gracias Merche! Iremos juntas!

2 |
Mi año 2016 sería un año lleno de alegría y entusiasmo. Me ha super encantado este post. Es como tú: estiloso, pulcro, algo naif, espíritu del cambio, ... Enhorabuena! Espero compartir ilusiones magenta contigo en 2016!! Un abrazo

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